Un sistema de ventilación para garajes subterráneos debe diseñarse considerando caudal, distribución, control y mantenimiento. La solución puede ser ductada, con jet fans o combinada, pero siempre debe asegurar extracción efectiva hacia el exterior.
Paso 1: identificar función del sistema
El primer punto es definir qué se espera del sistema.
Puede tener como objetivo:
- Ventilación sanitaria por CO.
- Renovación de aire para estacionamiento cerrado.
- Operación por demanda mediante sensores.
- Control de olores y gases de escape.
- Apoyo a condiciones de emergencia.
- Control de humo, si fue diseñado específicamente para esa función.
Este punto es importante porque ventilación para control de CO y control de humo en incendio no son automáticamente lo mismo. Pueden compartir equipos o infraestructura, pero los criterios de diseño, activación, caudal, temperatura, alimentación eléctrica y control pueden ser distintos.
Paso 2: definir caudal de extracción y reposición
El caudal debe definirse según normativa aplicable, superficie, uso, cantidad de niveles, tipo de vehículos, ventilación natural disponible y estrategia de control.
Debe considerarse:
- Caudal de extracción por nivel o sector.
- Aire de reposición.
- Posibles aberturas naturales.
- Presión del recinto.
- Descarga al exterior.
- Evitar cortocircuitos de aire.
- Compatibilidad con puertas, rampas y edificios anexos.
En garajes cerrados, extraer aire sin reposición suficiente puede reducir el rendimiento real del sistema y generar corrientes no controladas por rampas, puertas o accesos.
Paso 3: analizar recorrido del aire
El diseño debe estudiar cómo entra, se mueve y sale el aire.
Debe evitarse que el aire fresco ingrese y salga por un camino corto sin recorrer sectores críticos. También deben identificarse zonas donde los contaminantes podrían acumularse:
- Fondos de garaje.
- Sectores detrás de muros o columnas.
- Zonas con baja altura.
- Ramas laterales o espacios muertos.
- Áreas cercanas a rampas con vehículos en espera.
- Zonas sin circulación natural.
- Subniveles con baja conexión entre sectores.
Los jet fans pueden ayudar a orientar el flujo desde zonas de ingreso o reposición hacia puntos de extracción, siempre que su ubicación y dirección sean correctas.
Paso 4: definir ubicación de jet fans
La ubicación de los jet fans debe responder al flujo deseado, no solo al espacio disponible.
Criterios prácticos:
- Orientar el chorro hacia la zona de extracción.
- Evitar que el flujo choque directamente con obstáculos cercanos.
- Evitar recirculaciones locales.
- Considerar vigas, columnas y altura libre.
- No dirigir aire contaminado hacia zonas de permanencia.
- Coordinar con iluminación, sprinklers, cámaras, cartelería y bandejas eléctricas.
- Mantener acceso para mantenimiento.
- Evaluar ruido y vibraciones.
En garajes complejos, puede requerirse simulación de flujo o análisis más detallado para validar barrido y zonas críticas.
Paso 5: definir extractores principales
Los jet fans no expulsan el aire al exterior. Por eso, el sistema debe incluir extractores principales o puntos de descarga capaces de evacuar el caudal requerido.
Deben considerarse:
- Tipo de extractor.
- Caudal.
- Presión disponible.
- Ubicación.
- Descarga exterior.
- Silenciadores, si aplica.
- Accesibilidad.
- Alimentación eléctrica.
- Control por etapas o velocidad variable.
- Compatibilidad con requisitos de emergencia si corresponde.
El extractor principal puede ser axial, centrífugo o de otro tipo según caudal, presión, ductos, espacio, ruido y condiciones de descarga.
Paso 6: ubicar sensores de CO y NO₂
Los sensores deben distribuirse en zonas representativas del garaje. No conviene ubicarlos únicamente donde sea más fácil cablear o donde el aire ya está cerca del extractor.
Deben considerarse:
- Rampas.
- Zonas de espera.
- Sectores alejados.
- Áreas con poca circulación.
- Diferentes niveles.
- Zonas próximas a extracción.
- Posibles acumulaciones.
- Altura recomendada por fabricante o normativa.
- Accesibilidad para mantenimiento y calibración.
Si hay vehículos diésel o condiciones particulares, puede evaluarse también monitoreo de NO₂, según normativa y criterio técnico.
Paso 7: definir lógica de control
La ventilación puede operar de forma continua o por demanda.
La operación por demanda puede reducir consumo energético, pero exige sensores confiables y una lógica de control clara.
Opciones habituales:
- Ventilación continua a baja velocidad.
- Activación por umbral de CO.
- Etapas de ventilación.
- Variadores de frecuencia.
- Alarmas de concentración elevada.
- Señalización local.
- Integración con BMS o tablero general.
- Registro de fallas de sensores.
- Modo manual para mantenimiento o emergencia.
El control debe contemplar fallas: sensor fuera de servicio, ventilador detenido, falta de señal, alarma o necesidad de operación manual.
Paso 8: diferenciar ventilación por CO y control de humo
Este punto debe comunicarse con cuidado.
Un sistema diseñado para controlar CO en operación normal no necesariamente cumple requisitos de control de humo en incendio. Si el proyecto exige control de humo, extracción de humos o operación en emergencia, deben revisarse criterios específicos de normativa, temperatura, alimentación eléctrica, resistencia de equipos, escenarios de incendio, sectorización y lógica de activación.
No conviene presentar los jet fans como solución universal de seguridad contra incendio sin análisis específico.
Recomendación técnica
En garajes subterráneos, el diseño debe equilibrar caudal, distribución del aire, extracción principal, sensores y control.
Los ventiladores tipo jet pueden ser una solución eficiente para mejorar el barrido del aire y reducir ductos internos, pero deben integrarse dentro de un sistema completo que incluya:
- Aire de reposición.
- Extractores principales.
- Descarga al exterior.
- Sensores de CO y, si corresponde, NO₂.
- Tablero de control.
- Lógica por demanda.
- Revisión de zonas muertas.
- Control de ruido.
- Mantenimiento y calibración.
- Validación normativa y técnica.
La clave no es solo instalar ventiladores, sino lograr que el aire contaminado sea desplazado desde las zonas de generación hacia los puntos de extracción sin dejar sectores sin renovación.
Este artículo tiene carácter orientativo. El diseño definitivo debe validarse según normativa local, arquitectura del garaje, niveles de CO y NO₂, estrategia de control, requisitos contra incendio, caudales exigidos, descarga exterior y condiciones reales de operación.