El humo de soldadura está formado por partículas finas y gases generados por el arco, el metal base, el material de aporte, recubrimientos, pinturas, aceites o contaminantes superficiales. Su composición varía según el proceso, el material soldado y las condiciones reales de trabajo.
El problema técnico principal es que el humo se genera muy cerca del operario. Si la pluma asciende y pasa frente al rostro antes de ser captada, la extracción llega tarde. En ese caso, el sistema puede mover aire, pero no controlar adecuadamente la exposición directa.
La extracción localizada busca actuar antes de que el contaminante se disperse. Sus objetivos son:
- Captar el humo cerca del punto de generación.
- Reducir la exposición directa del soldador.
- Evitar que el humo se distribuya al resto del taller.
- Mejorar la visibilidad del puesto de trabajo.
- Reducir carga contaminante en el ambiente general.
- Facilitar la filtración antes de descarga o recirculación, si corresponde.
- Trabajar con caudales más eficientes que una ventilación general sobredimensionada.
La ventilación general y la extracción localizada no son soluciones equivalentes.
La ventilación general renueva o diluye el aire del ambiente. Puede ser necesaria para controlar acumulaciones residuales, temperatura, olores o renovación del taller completo.
La extracción localizada capta el contaminante en origen. En soldadura, suele ser prioritaria porque el contaminante se genera en un punto definido y cerca del operario.
La confusión frecuente es asumir que instalar extractores de pared, techo o ventiladores generales resuelve el riesgo del puesto. En la práctica, si el humo sigue pasando por la zona respiratoria del soldador, el problema principal continúa.
Criterios técnicos de captación
La captación efectiva depende de varios factores.
Distancia de la campana o boquilla
Cuanto más lejos esté la boca de captación, menor será su capacidad de capturar el humo. Por eso, el brazo extractor, campana o boquilla debe poder ubicarse cerca de la pluma de humo, sin interferir con el trabajo.
En términos prácticos: no alcanza con que el brazo esté “en la zona”. Debe estar orientado y ubicado para captar el humo antes de que pase por la cara del soldador.
Dirección del flujo
El sistema debe alejar el humo del operario. Un error frecuente es posicionar la captación de forma que el humo sea arrastrado a través de la zona respiratoria antes de llegar a la boquilla.
El criterio correcto es diseñar el flujo para que la pluma se desplace desde el punto de emisión hacia la captación, y no desde el punto de emisión hacia el operario.
Tipo de captación
Según el proceso y la movilidad del trabajo, pueden aplicarse distintas soluciones:
- Brazo extractor articulado.
- Campana móvil.
- Mesa de soldadura con aspiración inferior o posterior.
- Cabina o recinto de soldadura.
- Pistola de soldadura con extracción integrada.
- Sistema centralizado con ductos, ventilador y filtración.
- Captación por zonas para piezas grandes o posiciones variables.
Caudal y presión disponible
El caudal debe ser suficiente para generar una velocidad de captura adecuada en la zona de emisión. Si el sistema incluye ductos largos, filtros, múltiples brazos, campanas o accesorios, también debe verificarse la presión disponible del ventilador.
En sistemas centralizados, el cálculo no debe hacerse solo por cantidad de puestos instalados, sino por simultaneidad real de operación, pérdida de carga y forma de uso.
Movilidad del puesto
En soldadura fija, una mesa aspirante o campana bien ubicada puede ser muy efectiva. En soldadura de piezas grandes, estructuras o trabajos variables, conviene evaluar brazos articulados, campanas móviles o soluciones por zonas.
Filtración y descarga
Los humos de soldadura pueden filtrarse, pero el sistema de filtración debe definirse según:
- Tipo de soldadura.
- Material soldado.
- Material de aporte.
- Recubrimientos, pinturas o contaminantes superficiales.
- Caudal.
- Concentración esperada.
- Destino del aire: descarga exterior o posible recirculación.
No todos los casos son aptos para recirculación. Esta decisión debe validarse con criterio técnico, normativa aplicable y evaluación de seguridad e higiene.